Angiostrongiliasis

La angiostrongiliasis es una infección parasitaria causada por los nematodos Angiostrongylus cantonensis (causante principal de meningitis eosinofílica) y Angiostrongylus costaricensis (asociado a síndrome abdominal grave). Es una zoonosis endémica de Asia, Oceanía y América Latina, transmitida por consumo de caracoles, babosas o vegetales contaminados. Los humanos son hospedadores accidentales y pueden presentar cuadros graves, especialmente en niños.

Tipos

Existen dos principales presentaciones: la meningitis eosinofílica, secundaria a infección por A. cantonensis y caracterizada por inflamación meníngea con eosinofilia en líquido cefalorraquídeo; y la angiostrongiliasis abdominal por A. costaricensis, que causa dolor abdominal, fiebre, vómitos y ocasionalmente perforación intestinal. Ambas formas son graves y requieren diagnóstico diferencial cuidadoso.

Síntomas

En la forma meníngea, los síntomas incluyen cefalea intensa, rigidez de nuca, fiebre, parestesias y náuseas. El síndrome abdominal se caracteriza por dolor cólico, masa palpable, anorexia y pérdida de peso. En ambos casos puede haber eosinofilia marcada en sangre periférica y en LCR.

Causas

La infección ocurre tras la ingestión de larvas presentes en caracoles, babosas, camarones de agua dulce o verduras mal lavadas contaminadas con moco de moluscos. La parasitosis es más frecuente en áreas rurales y húmedas.

Diagnóstico

Se basa en la clínica y epidemiología, eosinofilia en sangre y LCR, serología y, ocasionalmente, identificación de larvas en tejidos o heces. La resonancia magnética puede mostrar alteraciones meníngeas o intestinales según la forma clínica.

Tratamiento

No existe tratamiento antiparasitario específico para la meningitis eosinofílica, aunque algunos emplean albendazol; el manejo es principalmente sintomático (corticoides, analgesia, punciones lumbares). Para la forma abdominal, se usa soporte, cirugía en casos complicados y, en ocasiones, mebendazol bajo vigilancia médica.

Complicaciones

Puede haber daño neurológico irreversible, hidrocefalia, perforación intestinal, abscesos abdominales y en casos graves, muerte. Las secuelas neurológicas dependen de la rapidez del diagnóstico y tratamiento sintomático.

Prevención

Evitar consumir caracoles, babosas o verduras crudas sin lavar, controlar la presencia de moluscos en el entorno, y educar a la población en áreas endémicas sobre riesgos alimentarios.

Conclusión La angiostrongiliasis es una parasitosis emergente que puede causar cuadros neurológicos y abdominales graves. El diagnóstico precoz y la prevención son claves para reducir la morbilidad.

Fuentes: CDC; Manual de Enfermedades Infecciosas de Washington.
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