Austwickia infection

La infección por Austwickia (principalmente Austwickia chelonae) es una bacteriosis rara que afecta principalmente a animales pero se ha documentado en humanos inmunocomprometidos, con cuadros de abscesos cutáneos, infecciones pulmonares y complicaciones sistémicas graves.

Tipos

Forma cutánea: abscesos dolorosos y lesiones nodulares en piel. Forma pulmonar: neumonía subaguda, disnea y fiebre persistente. Forma sistémica: diseminación con fiebre alta, fallo multiorgánico y sepsis en pacientes inmunodeprimidos.

Síntomas

Lesiones cutáneas supurativas, fiebre prolongada, dolor torácico, tos, debilidad general y en casos severos signos de sepsis. En animales, causa infecciones granulomatosas crónicas con mala evolución clínica si no se trata.

Causas

Exposición ambiental, contacto con animales infectados, heridas abiertas contaminadas, inmunosupresión por quimioterapia, trasplante o VIH. El riesgo es mayor en ambientes rurales o manipuladores de ganado y animales silvestres.

Diagnóstico

Aislamiento del microorganismo en cultivos de pus, sangre o tejido. Identificación mediante pruebas bioquímicas y moleculares (PCR). El diagnóstico diferencial incluye otras bacterias gran-positivas y micobacterias atípicas.

Tratamiento

Antibióticos de amplio espectro según sensibilidad: amoxicilina, clindamicina o vancomicina. En casos graves, combinación de antibióticos y soporte vital. Drenaje quirúrgico de abscesos y seguimiento estrecho en inmunodeprimidos.

Complicaciones

Sepsis, abscesos profundos, infecciones persistentes, recaídas y fallo multiorgánico en pacientes con inmunidad comprometida. En animales, la infección puede volverse crónica y difícil de erradicar.

Prevención

Evitar contacto directo con animales enfermos, higiene adecuada tras manipulación animal, manejo seguro de heridas, vigilancia en pacientes inmunosuprimidos y control veterinario de brotes en animales domésticos.

Conclusión La infección por Austwickia es rara en humanos, pero grave en inmunocomprometidos o tras exposición ocupacional. El diagnóstico precoz y tratamiento adecuado previenen complicaciones severas.
Fuente: BMC Infect Dis. 2020;20(1):1002. | J Med Microbiol. 2021;70(8):001404.
Scroll al inicio