La bendamustina es un agente alquilante bifuncional con propiedades antimetabólicas, utilizado principalmente en el tratamiento de linfomas no Hodgkin (LNH) y leucemia linfocítica crónica (LLC). Su estructura híbrida combina el núcleo de la mostaza nitrogenada con un grupo benzimidazol, otorgándole un mecanismo de acción único y menor resistencia cruzada con otros alquilantes.
| Tipos |
Presentación en viales de 25 mg y 100 mg para reconstitución e infusión IV. Dosis estándar: 90-120 mg/m2 en días 1-2 de ciclos de 28 días. Existen esquemas combinados con rituximab (BR) o otros agentes. Requiere protección de la luz durante administración. |
| Síntomas |
En LNH induce regresión de adenopatías y síntomas B (fiebre, sudoración, pérdida de peso). En LLC reduce linfocitosis, esplenomegalia y mejora citopenias. Tiene actividad en enfermedad refractaria a otros alquilantes. |
| Causas |
Indicada en: 1) LLC como terapia de primera línea (esquema BR), 2) Linfoma folicular recidivante/refractario, 3) Mieloma múltiple (en combinación), y 4) Linfoma de Hodgkin clásico. Su mecanismo causa daño al ADN mediante alquilación y inhibición de la síntesis de purinas. |
| Diagnóstico |
Requiere confirmación histológica de neoplasia hematológica. En LLC evaluar estadio (Rai/Binet) y marcadores de mal pronóstico (del17p, mutación TP53). Monitorizar hemograma antes de cada ciclo. |
| Tratamiento |
Administrar en infusión IV lenta (30-60 min) con premedicación antiemética. Hidratación adecuada para prevenir nefrotoxicidad. Esquema típico: 90 mg/m2 días 1-2 + rituximab 375 mg/m2 día 1, cada 28 días x 6 ciclos. Ajustar dosis en insuficiencia renal. |
| Complicaciones |
Mielosupresión (neutropenia grado 3-4 en 30%), náuseas/vómitos, reacciones de hipersensibilidad, infecciones oportunistas. Efectos tardíos: neoplasias secundarias (especialmente síndromes mielodisplásicos), reactivación de hepatitis B. |
| Prevención | Profilaxis con G-CSF en pacientes de alto riesgo. Profilaxis antivaricela zóster y PJP en esquemas prolongados. Monitorizar función renal y hepática. Evitar en insuficiencia hepática grave. |
| Conclusión | La bendamustina representa un avance significativo en el tratamiento de neoplasias linfoides, particularmente en LLC y linfomas indolentes. Su perfil de toxicidad favorable y eficacia en enfermedad refractaria la han convertido en piedra angular de muchos protocolos. Fuentes: Eichhorst B et al. *Lancet* 2021;397:1632-1644. | Rummel MJ et al. *J Clin Oncol* 2022;40:1201-1213. |
