Brimonidina

La brimonidina es un agonista selectivo del receptor adrenérgico α2 utilizado tópicamente para reducir la presión intraocular en el glaucoma y por vía oral para el tratamiento de la rosácea. En oftalmología, disminuye la producción de humor acuoso y aumenta su drenaje uveoescleral, mientras que en dermatología tiene efecto antiinflamatorio y vasoconstrictor.

Tipos

1) Colirio: 0.1-0.2% en monoterapia o combinado con timolol (0.5%), 2-3 aplicaciones diarias. 2) Gel tópico: 0.33% para rosácea, aplicación diaria. 3) Implante intravítreo (en investigación para retinopatía diabética).

Síntomas

En glaucoma reduce la presión intraocular en 20-25%, preservando la visión. En rosácea disminuye el eritema persistente, pápulas y pústulas. No causa midriasis ni afecta la acomodación, a diferencia de otros agentes antiglaucomatosos.

Causas

Indicada en: 1) Glaucoma de ángulo abierto o hipertensión ocular como monoterapia o combinada, 2) Rosácea eritematotelangiectásica o papulopustulosa leve-moderada. Su mecanismo incluye inhibición de la adenilato ciclasa en el cuerpo ciliar y vasoconstricción cutánea.

Diagnóstico

En glaucoma confirmar con tonometría, campimetría y evaluación del nervio óptico. En rosácea el diagnóstico es clínico, basado en distribución característica de lesiones y ausencia de comedones.

Tratamiento

Oftalmológico: 1 gota en ojo afectado 2-3x/día. Dermatológico: aplicar fina capa de gel una vez al día en cara limpia. Evitar contacto con lentillas blandas (pueden absorber el conservante). En rosácea los resultados son visibles a las 4 semanas.

Complicaciones

Oftalmológicas: hiperemia conjuntival (15%), prurito ocular, reacción alérgica. Sistémicas: boca seca, fatiga, hipotensión (raro con uso tópico). En rosácea: eritema transitorio, ardor, dermatitis de contacto.

Prevención

En glaucoma monitorizar presión intraocular periódicamente. Educar sobre técnica correcta de instilación. En rosácea evitar desencadenantes (alcohol, comidas picantes, temperaturas extremas) y usar protector solar.

Conclusión La brimonidina ofrece un valioso enfoque terapéutico tanto en glaucoma como en rosácea, con mecanismos de acción distintos según la vía de administración. Su perfil de seguridad favorece su uso prolongado en estas condiciones crónicas.

Fuentes: Weinreb RN et al. *Ophthalmology* 2021;128:1396-1407. | Tan J et al. *J Am Acad Dermatol* 2022;86:123-131.
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