Brivaracetam

Brivaracetam es un antiepiléptico de última generación, análogo estructural de levetiracetam con mayor afinidad por la proteína SV2A sináptica, utilizado como tratamiento coadyuvante en crisis focales con o sin generalización secundaria. Su mecanismo preciso implica modulación de la exocitosis de vesículas sinápticas, estabilizando la hiperexcitabilidad neuronal con perfil farmacocinético favorable.

Tipos

Disponible en comprimidos de 10 mg, 25 mg, 50 mg, 75 mg y 100 mg para administración oral. Existe formulación inyectable IV de 50 mg/5 ml para uso hospitalario o transición de vías. Todas las presentaciones se administran 2 veces al día.

Síntomas

Reduce frecuencia de crisis focales en 50-75% en pacientes refractarios, con mejoría en calidad de vida relacionada a menor sedación versus otros antiepilépticos. Estudios muestran efecto más rápido que levetiracetam (desde primera semana) y menor irritabilidad.

Causas

Indicado como terapia adjunta en epilepsias focales resistentes en adultos y adolescentes ≥16 años, especialmente en pacientes con intolerancia a levetiracetam o que requieren transición rápida por efectos adversos. También en status epiléptico refractario por vía IV.

Diagnóstico

El diagnóstico de epilepsia focal se confirma con historia clínica detallada, EEG interictal/ictal y neuroimágenes. Para indicar Brivaracetam se requiere documentación de crisis persistentes a pesar de ≥1 antiepiléptico a dosis adecuadas.

Tratamiento

Dosis inicial: 50 mg/12h oral o IV, titulable semanalmente hasta 100-200 mg/día según respuesta. En ancianos o hepatópatas, iniciar con 25 mg/12h. La transición desde levetiracetam puede hacerse en proporción 10:1-15:1 (LEV:BRV).

Complicaciones

Efectos adversos frecuentes: somnolencia (15%), mareo (10%), fatiga. Menos comunes: irritabilidad, psicosis (3-5%). Raramente produce reacciones de hipersensibilidad. Contraindicado en alergia a pirrolidonas o porfiria aguda intermitente.

Prevención

Monitorizar estado mental, especialmente en historia psiquiátrica. Realizar EEG de control a las 12 semanas para evaluar actividad epileptógena residual. Evitar suspensión brusca (reducir 25% semanal).

Conclusión Brivaracetam representa avance significativo en manejo de epilepsia focal refractaria, ofreciendo inicio de acción rápido, menor carga de efectos adversos neuropsiquiátricos y flexibilidad de formulaciones que facilitan su uso en diversos escenarios clínicos.

Fuentes: Klein P et al. *Epilepsia* 2018;59(2):297-306. | Yates SL et al. *CNS Drugs* 2019;33(5):469-480.
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