Bromazepam

Bromazepam es una benzodiazepina de potencia intermedia (equivalente 5:1 mg a mg con diazepam) utilizada para el tratamiento a corto plazo de trastornos de ansiedad generalizada e insomnio de conciliación. Actúa potenciando la inhibición GABAérgica central a través de la unión al complejo receptor GABA-A, produciendo efectos ansiolíticos, sedantes y miorrelajantes con duración de acción intermedia (vida media 12-20 horas).

Tipos

Disponible en comprimidos de 1.5 mg, 3 mg y 6 mg para administración oral. Algunas formulaciones incluyen lactosa como excipiente. No existe presentación parenteral. Las dosis bajas (1.5-3 mg) se usan en ancianos o hepatópatas.

Síntomas

En ansiedad, reduce síntomas somáticos (palpitaciones, tensión muscular) y cognitivos (preocupación excesiva) en 60-70% de pacientes a las 2 semanas. En insomnio, disminuye latencia de sueño pero puede afectar arquitectura del sueño REM. Puede causar sedación diurna leve.

Causas

Indicado para crisis de ansiedad aguda, trastorno de ansiedad generalizada transitorio (<4 semanas) e insomnio de inicio en adultos. También como coadyuvante en síndrome de abstinencia alcohólica leve-moderado y espasmos musculares dolorosos.

Diagnóstico

El diagnóstico de ansiedad sigue criterios DSM-5: preocupación excesiva ≥6 meses con síntomas somáticos que afectan funcionamiento. Para indicar Bromazepam se requiere descartar causas orgánicas (hipertiroidismo, feocromocitoma) y evaluar riesgo de abuso.

Tratamiento

Ansiedad: 1.5-3 mg/8-12h (máx. 18 mg/día). Insomnio: 3-6 mg 30 min antes de dormir. En ancianos iniciar con 0.75-1.5 mg. Limitar tratamiento a 2-4 semanas para prevenir dependencia. Suspender gradualmente (reducción 25% semanal).

Complicaciones

Efectos adversos: sedación (20%), mareo (15%), deterioro cognitivo leve. Uso prolongado puede causar tolerancia, dependencia física y síndrome de abstinencia. Contraindicado en apnea del sueño, insuficiencia respiratoria severa o alergia a benzodiazepinas.

Prevención

Evitar uso concomitante con alcohol u otros depresores del SNC. Monitorizar signos de abuso en pacientes con historia de adicciones. En ancianos, evaluar riesgo de caídas. No administrar con inhibidores CYP3A4 potentes (ketoconazol).

Conclusión Bromazepam sigue siendo opción válida para manejo agudo de ansiedad/insomnio seleccionados, aunque su uso debe restringirse a corto plazo por riesgo de dependencia. Las terapias no farmacológicas y antidepresivos con perfil ansiolítico son preferibles para tratamiento prolongado.

Fuentes: Baldwin DS et al. *J Psychopharmacol* 2014;28(5):403-439. | Lader M. *J Clin Psychopharmacol* 2011;31(6):761-762.
Scroll al inicio