Bruxismo

El bruxismo es una actividad parafuncional de los músculos masticatorios caracterizada por el apriete o rechinamiento inconsciente de los dientes y la contracción sostenida de la mandíbula, que ocurre durante el sueño (bruxismo del sueño) o la vigilia (bruxismo diurno). Se asocia a microdespertares y a una hiperactividad autonómica que aumenta la frecuencia cardiaca y la conductancia de la piel. El desgaste dentario excesivo, la hipersensibilidad dentinaria y el dolor orofacial matutino son sus manifestaciones más reconocidas, pero también contribuye a cefaleas tensionales y a trastornos temporomandibulares crónicos. La prevalencia global se estima en 8–12 % para el sueño y hasta 20 % para la vigilia, con picos en la infancia y repunte en adultos jóvenes sometidos a elevado estrés.

Tipos

Se clasifica por momento de aparición: • Bruxismo del sueño, que incluye episodios rítmicos de 1 Hz precedidos por aumento en fase alfa del EEG y descargas autonómicas, y • Bruxismo diurno, caracterizado por apretamiento sostenido cuando el sujeto está concentrado o ansioso. Otra división lo agrupa en primario idiopático y secundario a fármacos serotoninérgicos, trastornos neurológicos (párkinson) o desórdenes respiratorios del sueño. Grados de severidad se establecen según índice de eventos por hora (IBE): leve 2–4, moderado 4–6, severo >6.

Síntomas

Despertar con sensación de mandíbula cansada o rígida, ruidos de rechinamiento audibles para el compañero de cama, hipersensibilidad dental a frío y calor, abrasiones occlusales visibles, dolor sordo en músculos masetero y temporal, clics o chasquidos en articulación temporomandibular al abrir la boca, cefalea tipo casco al levantarse, microfracturas de esmalte y restauraciones dentales fracturadas. Los episodios nocturnos pueden coincidir con sudoración y taquicardia.

Causas

Etiología multifactorial: desequilibrio dopamina/serotonina en ganglios basales, estrés psicológico crónico, pobre higiene del sueño, consumo de cafeína, alcohol y nicotina, reflujo gastroesofágico, apnea obstructiva, uso de ISRS y anfetaminas. La maloclusión dental y la pérdida de soporte posterior son factores periféricos contribuyentes, pero se considera que el bruxismo se origina primariamente en el sistema nervioso central como trastorno de movimiento del sueño.

Diagnóstico

Se basa en historia y examen dental: facetas pulidas en esmalte, hipertrofia maseterina y líneas alba. El estándar de oro es la polisomnografía con electromiografía de masetero que registra ≥4 contracciones de >0,25 s y >20 % de EMG máxima en 1 h de sueño. Los dispositivos portátiles tipo BiteStrip o ABM monitorean eventos en domicilio. Cuestionario de Bruxismo de Roma IV evalúa severidad diurna. Radiografía panorámica descarta alteraciones óseas asociadas.

Tratamiento

Férula oclusal acrílica rígida 2 mm interposición nocturna para redistribuir fuerzas y proteger dentición. Terapia cognitivo-conductual y técnicas de relajación reducen episodios diurnos. Medicación: clonazepam 0,5 mg hs durante 4 semanas en bruxismo del sueño resistente, toxina botulínica A 25 U por masetero cada 3–4 meses disminuye fuerza muscular. En apnea asociada, CPAP y avance mandibular. Biofeedback acústico vibrotáctil experimental.

Complicaciones

Fracturas coronarias, pérdida de tejido dentario con exposición pulpar, necrosis pulpar, hipomovilidad y artrosis temporomandibular, hipertrofia maseterina estética, migrañas por tensión, insomnio secundario al ruido y ansiedad por salud dental.

Prevención

Gestión del estrés, higiene del sueño (evitar pantallas y estimulantes 2 h antes), fisioterapia orofacial, autoconciencia de contactos dentales diurnos, corrección de maloclusiones y uso prudente de fármacos serotoninérgicos. Programas de mindfulness en oficinas han mostrado reducción 30 % en auto-informes de apretamiento.

Conclusión El bruxismo es un trastorno de movimiento con impacto dental y músculo-esquelético significativo. La combinación de protección mecánica, terapia psicológica y, en casos seleccionados, farmacología o toxina botulínica provee el mejor resultado sintomático.

Fuentes: Lobbezoo F. J Oral Rehabil 2023 | AASM Sleep Disorder Classification 2024.
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