Burkholderia cepacia infección (nosocomial y fibrosis quística)

Burkholderia cepacia es un complejo de bacterias Gram negativas ambientales oportunistas, responsables de infecciones nosocomiales severas y colonización crónica en pacientes con fibrosis quística. Son resistentes a múltiples antibióticos y pueden sobrevivir en soluciones antisépticas y ambientes hospitalarios húmedos, constituyendo un importante reto para el control de infecciones en hospitales y centros de tratamiento de enfermedades respiratorias crónicas.

Tipos

Las infecciones pueden presentarse como bacteriemias, neumonías, infecciones urinarias, sepsis asociada a catéter, y colonización pulmonar crónica en personas con fibrosis quística o inmunodeprimidos. Se han identificado múltiples genogrupos, con diferencias en virulencia y capacidad de transmisión. Los brotes nosocomiales suelen afectar a pacientes críticos o con comorbilidades respiratorias.

Síntomas

Los síntomas varían según la localización: fiebre, dificultad respiratoria, tos crónica y producción de esputo purulento en fibrosis quística; signos de sepsis y fallo multiorgánico en infecciones nosocomiales. La progresión puede ser rápida y letal en pacientes debilitados, especialmente si el tratamiento antibiótico no es adecuado. En infecciones respiratorias crónicas, la calidad de vida se ve gravemente afectada.

Causas

La transmisión se produce por contacto directo con superficies o equipos médicos contaminados, soluciones antisépticas o medicamentos contaminados. En fibrosis quística, la transmisión cruzada entre pacientes es relevante. El uso prolongado de antibióticos y la hospitalización frecuente aumentan el riesgo de infección y colonización por Burkholderia cepacia.

Diagnóstico

Se basa en el aislamiento de la bacteria en cultivos de sangre, esputo, secreciones respiratorias o fluidos corporales, seguido de identificación mediante técnicas moleculares. La resistencia antimicrobiana exige pruebas de sensibilidad para guiar el tratamiento. Es importante diferenciar de otras bacterias Gram negativas, especialmente en ambientes hospitalarios.

Tratamiento

El tratamiento es complicado debido a la resistencia natural a muchos antibióticos. Se utilizan combinaciones de trimetoprima-sulfametoxazol, ceftazidima, meropenem o minociclina, según la sensibilidad in vitro. En fibrosis quística, el tratamiento es prolongado y a menudo requiere ajuste por toxicidad y evolución clínica. El aislamiento de pacientes puede ser necesario para evitar transmisión cruzada.

Complicaciones

En pacientes con fibrosis quística, la colonización por B. cepacia se asocia a deterioro respiratorio acelerado, infecciones pulmonares recurrentes y menor supervivencia. En hospitales, puede causar brotes de sepsis, neumonía, y fallo multiorgánico, especialmente en unidades de cuidados intensivos. La mortalidad es alta en formas invasivas o multirresistentes.

Prevención

Las medidas incluyen estrictas normas de higiene, desinfección de equipos, aislamiento de pacientes infectados o colonizados y vigilancia epidemiológica. El control ambiental en hospitales y el uso racional de antibióticos son esenciales para evitar brotes y transmisión cruzada.

Conclusión Burkholderia cepacia representa un desafío creciente en hospitales y en fibrosis quística. Fuente: Mahenthiralingam E et al. Burkholderia cepacia complex infection in patients with cystic fibrosis. J Med Microbiol. 2005;54:513-519.
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