Burkholderia mallei (Muermo)

El muermo es una enfermedad infecciosa zoonótica causada por Burkholderia mallei, bacteria Gram negativa altamente patógena para equinos y ocasionalmente para humanos. Es una enfermedad rara en humanos, pero grave y de rápida evolución, considerada un potencial agente de bioterrorismo por su alta letalidad y facilidad de transmisión en animales.

Tipos

El muermo puede presentarse en forma aguda, con septicemia y lesiones ulcerativas, o en forma crónica, caracterizada por nódulos y úlceras cutáneas, pulmonares y nasales en caballos y humanos. En equinos puede ser nasal, pulmonar o cutáneo, mientras que en humanos la presentación varía según la vía de entrada de la bacteria (cutánea, inhalatoria o digestiva).

Síntomas

En humanos, los síntomas pueden incluir fiebre alta, sudoración, dolor muscular, lesiones ulcerativas en piel, mucosas y pulmones, y linfadenopatía regional. Puede evolucionar rápidamente a septicemia, shock y muerte si no se trata. En equinos, los signos son similares con ulceraciones crónicas y pérdida de peso progresiva.

Causas

La infección se produce principalmente por contacto directo con animales infectados o sus secreciones, a través de heridas, mucosas o inhalación de aerosoles. El riesgo aumenta en personal veterinario, trabajadores de mataderos y en regiones donde el muermo es endémico. La bacteria puede sobrevivir semanas en ambientes húmedos.

Diagnóstico

El diagnóstico se confirma por aislamiento de B. mallei en muestras de lesiones, sangre o secreciones, complementado con pruebas serológicas y moleculares. La sospecha clínica se basa en antecedentes epidemiológicos, lesiones características y rápida progresión del cuadro. La notificación a autoridades es obligatoria por su potencial impacto zoonótico y sanitario.

Tratamiento

El tratamiento incluye antibioterapia prolongada con tetraciclinas, cotrimoxazol o carbapenémicos, aunque la bacteria presenta resistencia intrínseca a varios antibióticos. La hospitalización es necesaria y el manejo debe ser multidisciplinario. En animales, generalmente se indica sacrificio por la dificultad de erradicación completa.

Complicaciones

El muermo puede causar septicemia fulminante, abscesos múltiples, insuficiencia orgánica y muerte. En casos crónicos, deja secuelas discapacitantes y la tasa de recaída es alta si el tratamiento es insuficiente. El riesgo de transmisión y brotes en animales justifica medidas estrictas de control sanitario.

Prevención

La prevención incluye el control y sacrificio de animales infectados, equipos de protección para personas en riesgo y desinfección de áreas contaminadas. La detección temprana y la notificación a las autoridades sanitarias son fundamentales para evitar brotes y proteger la salud pública.

Conclusión El muermo es una enfermedad zoonótica grave y poco frecuente, de alto impacto sanitario. Fuente: Whitlock GC et al. Glanders: off to the races with Burkholderia mallei. FEMS Microbiol Lett. 2007;277(2):115-122.
Scroll al inicio