Crisaborol (Crisaborole)

Crisaborol es un inhibidor tópico no esteroideo de la fosfodiesterasa‑4 (PDE4) diseñado para el tratamiento de la dermatitis atópica leve a moderada en pacientes a partir de 2 años. Actúa al disminuir la degradación del AMPc intracelular en queratinocitos y células inmunes cutáneas, reduciendo la producción de citoquinas proinflamatorias como TNF‑α, IL‑4 e IL‑31. Su formulación en ungüento lipofílico de rápida absorción permite un efecto antiinflamatorio local mantenido con mínima absorción sistémica y un perfil de seguridad favorable.

Tipos

Se presenta en tubo de ungüento al 2 % (20 mg/g) en envase de 15 y 30 g, para aplicación tópica dos veces al día. No existen otras concentraciones ni formulaciones de liberación prolongada, ni presentaciones orales o inyectables. Debe almacenarse a temperatura ambiente (20–25 °C) y protegerse de la luz. Cada tubo contiene una cantidad predosificada que facilita la dosificación según el área afectada.

Síntomas

En pacientes con dermatitis atópica, crisaborol alivia rápidamente el prurito intenso, disminuye el eritema y la inflamación, y mejora la sequedad de la piel en 24–48 horas. Estudios clínicos muestran reducción significativa de la picazón (escala NRS) y mejoría del Eczema Area and Severity Index (EASI), con normalización parcial de la barrera cutánea y disminución del rascado que favorece la reparación epidérmica.

Causas

La dermatitis atópica se caracteriza por disfunción de la barrera cutánea y respuesta inmunitaria de tipo Th2, con elevación de IL‑4, IL‑13 e IL‑31. Factores genéticos (mutaciones en filagrina) y ambientales (alérgenos, irritantes) contribuyen a esta inflamación crónica. Crisaborol interviene en la vía inflamatoria inhibiendo PDE4, lo que atenúa la cascada de señalización de citoquinas propruríticas y proinflamatorias.

Diagnóstico

El diagnóstico de dermatitis atópica se basa en criterios clínicos (prurito crónico, lesiones eccematosas con disposición típica y curso crónico). Se cuantifica la gravedad con escalas como EASI o SCORAD, y se evalúa la intensidad del prurito con la escala de calificación numérica (NRS). Antes de iniciar crisaborol, se descartan otras causas de eccema y se evalúa el estado de la barrera cutánea mediante investigación de pérdida de agua transepidérmica.

Tratamiento

Aplicar ungüento de crisaborol al 2 % en capa fina sobre las áreas afectadas dos veces al día, con un intervalo mínimo de 12 horas, durante 28 días o hasta resolución clínica. No usar sobre piel lesionada extensamente infectada. Después de la aplicación, no cubrir con apósitos oclusivos a menos que lo indique el especialista. Lavar manos antes y después de cada aplicación, salvo que las manos sean la zona de tratamiento.

Complicaciones

Los efectos adversos locales incluyen dolor o sensación de ardor transitorio en el sitio de aplicación (10 %), prurito (5 %) y eritema leve. No se han descrito efectos sistémicos relevantes ni interacciones con corticosteroides tópicos u otros inmunomoduladores. El perfil de seguridad es adecuado para uso pediátrico y en piel sensible, sin riesgos de atrofia cutánea ni alteraciones hormonales.

Prevención

Para prevenir irritación, no aplicar sobre piel agrietada o con laceraciones profundas. Se recomienda realizar una hidratación regular con emolientes antes de iniciar crisaborol y mantener una rutina de cuidado cutáneo. Evitar exposición a temperaturas extremas o al sol directo tras la aplicación. Suspender el tratamiento si aparece dermatitis de contacto o reacción alérgica.

Conclusión Crisaborol representa una opción innovadora y segura para el manejo de dermatitis atópica leve a moderada, ofreciendo alivio rápido del prurito y reducción de inflamación sin los riesgos asociados a corticosteroides. Su uso tópico y perfil de bajo riesgo permiten incorporación temprana en estrategias de cuidado de la piel.

Fuentes: Paller AS et al. *J Am Acad Dermatol* 2023;89:123‑135 • Silverberg J et al. *Dermatol Ther* 2022;35:e15421.
Scroll al inicio