Efectos de la presión del aire y de la presión del agua

Abarca los trastornos resultantes de cambios significativos en la presión ambiental, ya sea la disminución (en altitud) o el incremento (en buceo y entornos hiperbáricos). Incluye el mal agudo de montaña y el edema pulmonar/cerebral de altura, la enfermedad descompresiva, el barotrauma pulmonar y otíco, y otras lesiones asociadas. Estos efectos derivan de las variaciones de presión parcial de oxígeno y nitrógeno en los tejidos y la incapacidad del organismo para adaptarse a dichos cambios de forma gradual. La gravedad va desde síntomas leves de malestar hasta edema cerebral/muerte súbita.

Tipos

1. Mal agudo de montaña: cefalea, náuseas, insomnio, disnea en altura.

2. Edema pulmonar/cerebral de altura: forma grave con hipoxia severa, disnea extrema, alteración neurológica.

3. Enfermedad descompresiva en buceo: burbujas de nitrógeno en tejidos.

4. Barotrauma en cavidades aéreas (pulmón, oído medio) por subidas/bajadas rápidas.

Síntomas

Ascenso rápido a altitudes elevadas (>2.500-3.000 m) sin aclimatación, vuelos no presurizados, estancias prolongadas en cerros o picos. Buceo con ascenso rápido y sin paradas de descompresión, o mal uso de cámaras hiperbáricas. Transiciones bruscas de presión (submarinismo a gran profundidad o paracaidismo extremo). Falta de equipamiento o formación para escaladores y buzos novatos.

Causas

En la altura: cefalea intensa, fatiga, disnea al esfuerzo, palpitaciones, pérdida de apetito. Si avanza, edema pulmonar con tos, esputo rosado y ortopnea, o edema cerebral con confusión, ataxia y disminución del nivel de consciencia. En buceo, la enfermedad descompresiva se muestra con dolor articular (‘bends’), disnea, parestesias, parálisis. El barotrauma pulmonar desencadena enfisema subcutáneo, dolor torácico y potencial neumotórax.

Diagnóstico

En altitud, la clínica y el pulso-oxímetro indicando hipoxia guían el mal agudo de montaña. La radiografía de tórax detecta edema pulmonar, y la resonancia magnética puede mostrar edema cerebral. En buceo, la historia de ascenso rápido con pautas de descompresión inadecuadas y las manifestaciones neurológicas o articulares indican enfermedad descompresiva. El ecodoppler transcraneal y exámenes neurológicos profundos confirman la afectación. El barotrauma pulmonar se visualiza en radiografía que evidencie neumotórax o enfisema.

Tratamiento

Para el mal de altura leve, descender a menor altitud y reposo, analgésicos y oxígeno suplementario. Si hay edema pulmonar/cerebral de altura, usar cámara hiperbárica portátil o descenso urgente, sumado a diuréticos (furosemida) o esteroides (dexametasona). En buceo, la enfermedad descompresiva se trata en cámara hiperbárica con oxígeno a presión elevada, y rehidratación IV. El barotrauma exige descompresión controlada y, si se presenta neumotórax, drenaje torácico. La fisioterapia respiratoria y la vigilancia cardiopulmonar completan la estrategia.

Complicaciones

En altura extrema, el edema cerebral y pulmonar conducen al colapso cardiorrespiratorio y muerte si no se desciende rápido. En la enfermedad descompresiva, pueden quedar secuelas neurológicas (paraplejias) permanentes. El barotrauma severo origina roturas alveolares masivas y shock obstructivo (tensión). La hipoxia crónica desencadena policitemia e hipertensión pulmonar. La tardanza o la falta de cámara hiperbárica reduce la efectividad del tratamiento y aumenta la tasa de mortalidad.

Prevención

Ascenso gradual en montaña (300-500 m diarios sobre 3.000 m) y reposo cada ciertos días para aclimatar. Ingerir bastante líquido y usar acetazolamida como preventivo. En buceo, respetar tablas de descompresión, evitar inmersiones sucesivas sin descanso y vigilar la profundidad-tiempo con computadora de buceo. Mantener aptitud física y seguimiento médico, especialmente en buzos profesionales o esquiadores. Las cámaras hiperbáricas deben estar accesibles en centros de buceo.

Conclusión Incluye trastornos como la enfermedad descompresiva, el barotrauma pulmonar o el síndrome de sobreexpansión pulmonar, frecuentes en buceadores y submarinistas. En altitudes elevadas, puede aparecer hipoxia y edema pulmonar de altura. La prevención consiste en ascensos y descensos controlados, uso de cámaras hiperbáricas y la adopción de medidas de seguridad específicas. El diagnóstico temprano y la recompresión inmediata pueden ser decisivos para evitar secuelas permanentes.

Fuente: Vann RD, et al. (2011). 'Decompression illness and barotrauma' en Divers Alert Network.
Hackett PH, et al. (2001). 'High-altitude medicine' en The New England Journal of Medicine.
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