La gastroenteritis bacteriana es una inflamación del estómago e intestinos causada por bacterias patógenas, que se caracteriza por diarrea, dolor abdominal, náuseas y vómitos. Los patógenos más comunes incluyen Salmonella, Shigella, Campylobacter, Escherichia coli enterotoxigénica y Vibrio cholerae. La transmisión ocurre principalmente por consumo de alimentos o agua contaminados.
| Tipos |
Se clasifica según el patógeno causal: 1) Invasiva (Shigella, Salmonella enterica) que daña la mucosa intestinal, 2) Toxigénica (V. cholerae, E. coli) que produce enterotoxinas, y 3) Citotóxica (E. coli O157:H7) que causa destrucción celular directa. Otra clasificación distingue entre formas autolimitadas (Campylobacter) y severas requiriendo antibióticos (Shigella dysenteriae). |
| Síntomas |
Los síntomas principales son diarrea (acuosa o con sangre según el patógeno), cólicos abdominales, fiebre (38-40°C) y malestar general. En casos graves aparece deshidratación con oliguria, letargo y pliegue cutáneo persistente. Algunas bacterias producen síntomas extraintestinales como artritis reactiva (Shigella) o parálisis flácida (Campylobacter). |
| Causas |
La infección resulta de la ingestión de bacterias patógenas a través de: 1) Alimentos contaminados (carnes mal cocidas, huevos crudos, lácteos no pasteurizados), 2) Agua con heces infectadas, 3) Contacto persona-persona en condiciones de higiene deficiente, y 4) Exposición a superficies contaminadas. Los brotes son comunes en guarderías, cruceros y áreas con saneamiento inadecuado. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico inicial es clínico, basado en síntomas y antecedentes epidemiológicos. El coprocultivo identifica el patógeno específico en casos graves o brotes. Las pruebas moleculares (PCR multiplex) permiten detección rápida. La sigmoidoscopia puede mostrar inflamación mucosa en casos de disentería. Los marcadores inflamatorios (PCR, leucocitosis) ayudan a evaluar severidad. |
| Tratamiento |
La rehidratación oral con soluciones de electrolitos es fundamental. Los antibióticos (ciprofloxacino, azitromicina) se reservan para casos moderados-severos o pacientes inmunocomprometidos. Los antidiarreicos (loperamida) deben evitarse en infecciones invasivas. La dieta blanda y probióticos pueden acelerar la recuperación. El zinc reduce la duración en niños. |
| Complicaciones |
Incluyen deshidratación severa, síndrome urémico hemolítico (E. coli O157:H7), megacolon tóxico, bacteriemia (Salmonella) y artritis reactiva. Las infecciones por Campylobacter se asocian a síndrome de Guillain-Barré. La desnutrición es una complicación frecuente en niños de países en desarrollo. |
| Prevención | Medidas clave: 1) Higiene de manos meticulosa, 2) Cocción completa de alimentos, 3) Pasteurización de lácteos, 4) Agua potable segura, 5) Vacunación contra cólera en áreas endémicas, y 6) Exclusión laboral de manipuladores de alimentos sintomáticos. Los viajeros deben evitar alimentos crudos y agua no embotellada. |
| Conclusión | La gastroenteritis bacteriana representa una carga global importante de enfermedad. El manejo adecuado de la hidratación y el uso juicioso de antibióticos son esenciales. Las estrategias de prevención deben enfocarse en mejorar el saneamiento y las prácticas de seguridad alimentaria. Fuentes: Shane AL et al. *Clin Microbiol Rev* 2017;30:1-32. | Riddle MS et al. *J Travel Med* 2022;29:taac048. |
