La neumonía bacteriana es una infección aguda del parénquima pulmonar causada por bacterias patógenas, caracterizada por consolidación alveolar visible en imágenes radiológicas. Streptococcus pneumoniae es el agente más común, seguido por Haemophilus influenzae, Staphylococcus aureus y bacterias atípicas como Mycoplasma pneumoniae. Representa una causa importante de morbilidad y mortalidad mundial, especialmente en extremos de edad.
| Tipos |
Clasificación por patógeno: 1) Neumocócica (típica), 2) Atípica (Mycoplasma, Chlamydophila), 3) Nosocomial (Pseudomonas, S. aureus MRSA), y 4) Aspiración (anaerobios). Según localización: lobar (afecta lóbulo completo), bronconeumonía (parcheada) o intersticial. La neumonía adquirida en comunidad (NAC) difiere en manejo de la nosocomial. |
| Síntomas |
La presentación típica incluye fiebre alta (>38.5°C), tos productiva con esputo purulento, dolor pleurítico y disnea. Los hallazgos físicos son matidez a la percusión, crepitantes y broncofonía. Las formas atípicas presentan síntomas más graduales con cefalea, mialgias y tos seca. En ancianos puede predominar la confusión sin fiebre marcada. |
| Causas |
Los microorganismos alcanzan el pulmón por: 1) Aspiración de secreciones orofaríngeas (vía más común), 2) Inhalación de aerosoles contaminados (Legionella), 3) Diseminación hematógena (endocarditis), o 4) Contigüidad (absceso hepático). Factores de riesgo incluyen EPOC, tabaquismo, alcoholismo, inmunosupresión y disfagia. |
| Diagnóstico |
Se basa en cuadro clínico, radiografía de tórax (infiltrados alveolares) y marcadores inflamatorios elevados. El esputo Gram/cultivo identifica el patógeno. La PCR multiplex mejora la detección de atípicos. La tomografía tiene rol en casos complicados. Los criterios de PORT/PSI y CURB-65 estratifican la severidad y guían la hospitalización. |
| Tratamiento |
El tratamiento empírico inicial depende del contexto: 1) NAC ambulatoria: amoxicilina/clavulánico o macrólidos, 2) NAC hospitalizada: ceftriaxona + azitromicina, 3) Nosocomial: piperacilina/tazobactam o carbapenems. La terapia se ajusta según cultivos. El soporte incluye oxígeno, hidratación y analgésicos. La vacunación antineumocócica y antigripal es preventiva clave. |
| Complicaciones |
Incluyen derrame pleural, empiema, absceso pulmonar, SDRA y sepsis. Las secuelas a largo plazo son fibrosis pulmonar, bronquiectasias y deterioro de la función pulmonar. La mortalidad global ronda 5-10%, aumentando a 30% en neumonías nosocomiales por Pseudomonas. |
| Prevención | Las vacunas (neumococo conjugada 13-valente y polisacárida 23-valente, influenza) reducen la incidencia. Otras medidas: dejar de fumar, control adecuado de comorbilidades, higiene respiratoria y profilaxis antibiótica selectiva en esplenectomizados. La terapia deglutoria previa neumonía por aspiración en ancianos. |
| Conclusión | La neumonía bacteriana sigue siendo una infección prevalente con impacto significativo. El diagnóstico temprano, el tratamiento antibiótico adecuado y las estrategias de prevención son fundamentales para mejorar los resultados. Fuentes: Metlay JP et al. *Am J Respir Crit Care Med* 2019;200:e45-e67. | Cillóniz C et al. *Lancet* 2021;398:903-912. |
