Infección por Bacillus cereus

La infección por Bacillus cereus es una intoxicación alimentaria causada por esta bacteria Gram-positiva esporulada, que produce dos síndromes clínicos distintos: 1) Síndrome emético por toxina cereulida en alimentos ricos en almidón, y 2) Síndrome diarreico por enterotoxinas en carnes y vegetales. También puede causar infecciones oculares graves (endoftalmitis postraumática) y sistémicas en inmunodeprimidos.

Tipos

1) Forma gastrointestinal: a) Emética (intoxicación por arroz frito), inicio rápido (1-6 h) con vómitos; b) Diarreica, inicio más tardío (8-16 h) con diarrea acuosa. 2) Formas invasivas: a) Ocular (queratitis, endoftalmitis), b) Bacteriemia/endocarditis en adictos a drogas IV, c) Infecciones de heridas/tejidos blandos, d) Meningitis/absceso cerebral en neonatos.

Síntomas

La forma emética causa náuseas intensas, vómitos repetidos y malestar epigástrico, con resolución en 24 h. La forma diarreica produce cólicos abdominales, diarrea acuosa sin sangre, y ocasionalmente fiebre baja. Las infecciones oculares presentan dolor intenso, disminución aguda de visión, edema corneal y hipopión. Las sistémicas cursan con fiebre persistente y afectación multiorgánica.

Causas

La contaminación ocurre por esporas termorresistentes en alimentos mal almacenados (arroz cocido dejado a temperatura ambiente). Las toxinas eméticas resisten la cocción. Las infecciones invasivas resultan de inoculación traumática (cuerpos extraños oculares) o diseminación hematógena en pacientes con catéteres, drogadicción IV o neutropenia. Las cepas productoras de toxina necrotizante (Nhe, Hbl) son más virulentas.

Diagnóstico

La forma gastrointestinal se diagnostica clínicamente y por aislamiento de >10^5 UFC/g en alimentos sospechosos. Las infecciones invasivas requieren cultivo de muestras estériles (sangre, LCR, humor acuoso). Las pruebas moleculares (PCR) detectan genes de toxinas. La microscopía muestra bacilos Gram+ grandes en tinción de tejidos infectados. La RM cerebral muestra abscesos multifocales en casos de diseminación.

Tratamiento

Las formas gastrointestinales son autolimitadas, requiriendo solo rehidratación. Las infecciones oculares necesitan antibióticos intravítreos (vancomicina + clindamicina) y vitrectomía temprana. Las sistémicas requieren vancomicina IV o clindamicina más gentamicina durante 4-6 semanas. Los carbapenems son alternativas. La retirada de catéteres infectados es esencial. Los corticoides están contraindicados.

Complicaciones

La forma emética puede causar fallo hepático agudo por cereulida (raro). La endoftalmitis lleva a pérdida visual completa sin tratamiento urgente. La bacteriemia tiene mortalidad del 30-50% en neutropénicos. Las infecciones del SNC causan secuelas neurológicas permanentes. La miocarditis toxica es una complicación letal descrita.

Prevención

Refrigeración inmediata de alimentos cocinados (<4°C), recalentamiento a >65°C, y buena higiene en cocinas comerciales. Los usuarios de lentes de contacto deben evitar manipulación con manos sucias. Los pacientes inmunodeprimidos deben evitar alimentos crudos. Los bancos de sangre descartan unidades contaminadas con B. cereus.

Conclusión Bacillus cereus es un patógeno emergente con espectro clínico amplio, desde toxoinfecciones alimentarias benignas hasta infecciones sistémicas devastadoras. El reconocimiento temprano de las formas invasivas es crucial para iniciar terapia antimicrobiana adecuada.

Fuentes: Bottone EJ. *Clin Microbiol Rev* 2020;33:e00047-19. | Tschiedel E et al. *Front Microbiol* 2022;13:836106.
Scroll al inicio