Neumonía bacteriana

La neumonía bacteriana es la infección aguda del parénquima pulmonar producida por bacterias diferentes a S. pneumoniae (por ejemplo, Haemophilus influenzae, Klebsiella, Staphylococcus aureus, Pseudomonas) que pueden afectar a la comunidad o manifestarse en el entorno hospitalario.

Tipos

– **Adquirida en la Comunidad (NAC):** Haemophilus, Mycoplasma, etc.

– **Nosocomial (NAVM):** Pseudomonas, Acinetobacter, MRSA en hospitales.

– **Atípica:** Producida por Legionella, Chlamydia, Mycoplasma.

Síntomas

Exposición a patógenos en la comunidad o medio hospitalario, inmunodeficiencias, aspiración orofaríngea en pacientes con bajo nivel de consciencia, intubación prolongada.

Causas

Fiebre, tos (productiva o no), disnea, dolor pleurítico, confusión en ancianos. La radiografía revela opacidades segmentarias o multifocales, a veces cavitaciones (Staphylococcus, Klebsiella).

Diagnóstico

Exploración física (crepitantes, egofonía), radiografía de tórax, cultivo de esputo, hemocultivos. El test de antígenos (Legionella, H. influenzae) y PCR específicas pueden emplearse según la sospecha clínica.

Tratamiento

Antibióticos empíricos ajustados al germen más probable y a la gravedad (macrólidos, fluoroquinolonas, cefalosporinas, carbapenémicos). Fisioterapia respiratoria, soporte oxigenatorio y monitorizar evolución.

Complicaciones

Absceso pulmonar, empiema, sepsis, SDRA (síndrome de distrés respiratorio agudo), falla multiorgánica, sobre todo en cepas multirresistentes o en pacientes frágiles.

Prevención

Vacunación (influenza, H. influenzae, pertussis), evitar la aspiración en pacientes con disfagia, higiene en ventilación mecánica hospitalaria (VAP). Control de infecciones y uso responsable de antibióticos para reducir resistencias.

Conclusión La neumonía bacteriana es una infección del parénquima pulmonar causada por diversos patógenos, siendo los más frecuentes Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae. Se manifiesta con fiebre alta, tos productiva, disnea y dolor torácico pleurítico. El diagnóstico se basa en la auscultación, la radiografía de tórax y la identificación microbiológica. El tratamiento requiere antibióticos adecuados, hidratación y, en casos severos, soporte respiratorio. La vacunación y la atención temprana son fundamentales para reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas. Un seguimiento apropiado permite evaluar la respuesta al tratamiento y prevenir recaídas.

Referencia:
MedlinePlus. (2023). Bacterial Pneumonia. Recuperado de https://medlineplus.gov/

Fuente 1:
Centers for Disease Control and Prevention. (2022). Pneumococcal Disease. Recuperado de https://www.cdc.gov/
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