Osteomalacia del adulto

La osteomalacia en adultos es un trastorno caracterizado por la mineralización deficiente de la matriz ósea, debido habitualmente a la falta de vitamina D, fosfato o calcio. Como resultado, los huesos se vuelven blandos y propensos a deformaciones y fracturas. Es la forma equivalente al raquitismo infantil cuando el esqueleto está en crecimiento. Se observa dolor óseo difuso, debilidad muscular y, en casos avanzados, deformidades esqueléticas.

Tipos

– **Osteomalacia por déficit de vitamina D**: la más habitual, por ingesta insuficiente, poca exposición solar o mala absorción.

– **Osteomalacia por deficiencia de fosfato**: hipofosfatemia crónica (síndromes renales, malabsorción).

– **Otras formas**: resistencia hereditaria a vitamina D, fármacos antiepilépticos que interfieren en su metabolismo.

Síntomas

La carencia de vitamina D es la razón principal, ya sea por dieta inadecuada, poca exposición solar, alteraciones hepáticas/renales que impiden la activación de la vitamina D, o trastornos de absorción (enfermedad celiaca, resecciones intestinales). La deficiencia de fosfato, secundaria a alteraciones tubulares renales (síndrome de Fanconi) o a ingesta insuficiente, también desemboca en osteomalacia. Ciertas enfermedades hereditarias dificultan la mineralización ósea.

Causas

Dolor óseo (especialmente en la columna, pelvis y costillas) y debilidad muscular proximal (dificultad para levantarse de una silla, subir escaleras). En casos avanzados, se observan deformidades como genu valgum (piernas en X), costillas dolorosas a la palpación y fracturas mínimas. La fatiga y el malestar general también pueden estar presentes, junto a hipersensibilidad ósea.

Diagnóstico

El perfil bioquímico suele mostrar fosfatasa alcalina elevada, calcio y/o fosfato disminuidos y niveles bajos de 25-OH vitamina D. La PTH puede aumentar secundariamente. Las radiografías revelan líneas de Looser (zonas de seudofractura) y descalcificación. La prueba definitiva es la biopsia ósea con doble marcaje de tetraciclina que muestra una extensión prolongada de la matriz osteoide no mineralizada.

Tratamiento

La clave radica en corregir la deficiencia subyacente (vitamina D, calcio, fosfato). Se administra vitamina D (colecalciferol o ergocalciferol) en dosis adecuadas, con suplementos de calcio y fosfato si es necesario. En alteraciones renales, se pueden usar análogos de la vitamina D activos (calcitriol). El aporte dietético y la exposición solar ayudan a prevenir recaídas. La rehabilitación muscular mejora la resistencia y reduce el dolor.

Complicaciones

Las deformidades esqueléticas (lordosis, cifosis, piernas arqueadas) pueden convertirse en permanentes si no se aborda a tiempo. Las fracturas recurrentes en costillas, vértebras o huesos largos comprometen la calidad de vida y la movilidad. La hipocalcemia severa puede detonar tetania y calambres. Sin tratamiento, el dolor crónico y la debilidad prolongan la discapacidad funcional.

Prevención

Mantener una ingesta suficiente de vitamina D y calcio, exponerse de forma segura al sol y vigilar la función renal contribuye a evitar la osteomalacia. En grupos vulnerables (ancianos, personas con escasa luz solar, patologías de malabsorción), se recomiendan suplementos y un seguimiento bioquímico. La detección precoz de niveles bajos de vitamina D previene la instauración del cuadro clínico.

Conclusión La osteomalacia en adultos se caracteriza por una mineralización defectuosa del hueso, lo que genera fragilidad y un riesgo elevado de fracturas. Esta condición suele estar asociada a deficiencias nutricionales o alteraciones hormonales y requiere un tratamiento que incluya suplementación, corrección de deficiencias y ajustes en la dieta. El diagnóstico temprano y el manejo multidisciplinario son esenciales para mejorar la densidad ósea y prevenir complicaciones a largo plazo, asegurando una mejor calidad de vida.

Referencia:
MedlinePlus. (2023). Osteomalacia en Adultos. Recuperado de https://medlineplus.gov/osteomalacia.html

Fuente 1:
Endocrine Society. (2021). Guidelines on Bone Health. Recuperado de https://www.endocrine.org/
Scroll al inicio