Síndrome de Bloom

El síndrome de Bloom es una enfermedad autosómica recesiva causada por mutaciones bialélicas en el gen BLM, que codifica una helicasa de la familia RecQ implicada en la reparación del ADN. Los pacientes presentan enanismo proporcionado, eritema telangiectásico facial que empeora con la radiación UV y marcada inestabilidad cromosómica evidenciada por intercambios de cromátidas hermanas aumentados. Esta inestabilidad conlleva un riesgo excepcionalmente alto de neoplasias a edad temprana, incluidos leucemias, linfomas y carcinomas sólidos.

Tipos

No se reconocen subtipos clínicos claros, pero la gravedad varía según la naturaleza de las mutaciones BLM: deleciones truncantes provocan fenotipos más severos que mutaciones missense con actividad helicasa residual.

Síntomas

El fenotipo incluye talla baja, bajo peso, facies delgada con nariz prominente, eritema telangiectásico en mejillas, inmunodeficiencia humoral leve y susceptibilidad a infecciones respiratorias. Durante la adolescencia se observan alteraciones de la fertilidad y menarquia retrasada.

Causas

La pérdida de función de BLM impide la resolución adecuada de recombinaciones homólogas, dando lugar a roturas cromosómicas y mutagénesis secundaria. La alta incidencia en judíos asquenazíes se explica por un efecto fundador de la mutación BLM c.2207_2212delinsTAGATTC.

Diagnóstico

La prueba de referencia es el ensayo de intercambios de cromátidas hermanas (SCE) en linfocitos cultivados; valores >50 SCE/célula confirman el diagnóstico. La secuenciación de BLM identifica variantes patogénicas.

Tratamiento

No existe terapia curativa. Se enfatiza la protección solar rigurosa, vigilancia oncológica semestral con analítica y exploraciones dirigidas, y vacunación completa. Los cánceres se tratan con protocolos adaptados para reducir toxicidad, y debe evitarse la radioterapia cuando sea posible.

Complicaciones

Alta incidencia de neoplasias antes de los 30 años, diabetes tipo II por resistencia a la insulina y enfermedad pulmonar obstructiva crónica secundaria a infecciones recurrentes.

Prevención

El consejo genético y la detección de portadores en poblaciones de riesgo permiten reducir la incidencia. La fotoprotección continua y controles médicos periódicos son cruciales para detectar cáncer precozmente.

Conclusión El síndrome de Bloom demuestra el vínculo directo entre inestabilidad genómica y cáncer precoz. La vigilancia oncológica intensiva es la única herramienta disponível para mejorar la supervivencia de estos pacientes.

Fuentes: Cunniff C, Genetics Med 2023; Ellis NA, DNA Repair 2024.
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