El cáncer de próstata es una de las neoplasias más frecuentes en varones, generalmente de lento crecimiento, originado en las células glandulares (adenocarcinoma). El PSA (antígeno prostático específico) se utiliza en el seguimiento y diagnóstico, aunque no es totalmente específico.
| Tipos |
– Adenocarcinoma: ~95% de los casos. – Carcinoma de células transicionales (raro). – Carcinoma de células escamosas y variedades neuroendocrinas (excepcionales). |
| Síntomas |
Edad avanzada, antecedentes familiares (mutaciones BRCA2, HOXB13), factores hormonales, dieta rica en grasas. La etnia afrodescendiente presenta mayor incidencia y agresividad. |
| Causas |
A menudo asintomático en fases tempranas. Luego se observan alteraciones miccionales (disminución del calibre, nicturia, goteo), dolor óseo cuando hay metástasis, fatiga y pérdida de peso. |
| Diagnóstico |
– Tacto rectal: Detección de nódulos o endurecimiento. – PSA: Orientativo de riesgo, no concluyente. – Biopsia transrectal o transperineal: Confirmación histológica y determinación de Gleason. – RM multiparamétrica y gammagrafía ósea para estadificar. |
| Tratamiento |
– Cirugía (prostatectomía radical) en estadios localizados. – Radioterapia externa o braquirradioterapia. – Terapia hormonal (bloqueo androgénico) para enfermedad avanzada o metastásica. – Quimioterapia e inmunoterapias en fases resistentes a la castración. |
| Complicaciones |
Disfunción eréctil, incontinencia urinaria postcirugía, metástasis ósea (dolor, fracturas), efectos adversos de la hormonoterapia (sofocos, alteraciones metabólicas). |
| Prevención | No existe un cribado universalmente aceptado. Mantener un peso saludable, dieta equilibrada, ejercicio regular y vigilancia en varones con alto riesgo familiar. El control del PSA y tacto rectal a partir de los 50 (o antes) según criterio médico. |
| Conclusión | El tumor maligno de la próstata es uno de los cánceres más frecuentes en varones, habitualmente de crecimiento lento y a menudo asintomático en estadios iniciales. Puede detectarse mediante tacto rectal y la determinación del antígeno prostático específico (PSA). El diagnóstico definitivo se realiza con biopsia prostática. El tratamiento varía según el riesgo y la expectativa de vida, abarcando la vigilancia activa, la prostatectomía radical, la radioterapia y, en casos avanzados, la terapia hormonal. La monitorización del PSA y un seguimiento urológico son fundamentales para ajustar la estrategia terapéutica y mejorar la supervivencia. Referencia: MedlinePlus. (2023). Prostate Cancer. Recuperado de https://medlineplus.gov/ Fuente 1: American Urological Association. (2022). Prostate Cancer Guidelines. Recuperado de https://www.auanet.org/ |
