Tumor maligno del pene

El cáncer de pene es poco frecuente, usualmente se presenta como un carcinoma de células escamosas en el glande o prepucio. Se asocia a la infección por virus del papiloma humano (VPH), la falta de higiene, la fimosis crónica y el tabaquismo. Causa gran impacto psicosocial por su localización.

Tipos

– Carcinoma escamoso: Principal subtipo (verrucoso, papilar, basaloide).

– Melanoma peniano: Raro y más agresivo.

– Sarcomas: Casos excepcionales.

 

Síntomas

La infección por VPH (tipos 16, 18) es el principal factor, junto con fimosis, tabaquismo y mala higiene. La circuncisión en la infancia puede reducir notablemente su incidencia. La coinfección por VIH potencia el riesgo.

Causas

Lesión ulcerada o verrugosa en el glande o prepucio, a veces con sangrado o exudado. Dolor local, prurito, enrojecimiento y mal olor son frecuentes. En estadios avanzados, se palpan ganglios inguinales y se produce dolor pélvico.

Diagnóstico

Exploración física minuciosa, biopsia de la lesión para confirmar carcinoma escamoso u otro subtipo. Estudios de imagen (TC, RM) descartan compromiso ganglionar extenso o metástasis a distancia.

Tratamiento

– Cirugía: Desde exéresis local hasta penectomía parcial o total, con reconstrucción si procede.

– Radioterapia: Alternativa para preservar el órgano en estadios iniciales o como adyuvante.

– Quimioterapia: En enfermedad localmente avanzada o metastásica.

Complicaciones

Afectación ganglionar inguinal, linfedema, recidivas locales, metástasis a distancia y afectación psicológica tras cirugías radicales.

Prevención

Vacunación contra VPH, circuncisión en la infancia, higiene adecuada, evitar el tabaquismo y el reconocimiento temprano de lesiones sospechosas pueden disminuir el riesgo.

Conclusión El tumor maligno del pene, a menudo un carcinoma de células escamosas, es poco frecuente y se asocia con falta de higiene, tabaquismo e infecciones crónicas por VPH. Suele manifestarse como una lesión ulcerada o verrugosa en el glande o prepucio, acompañada de dolor o secreción. El diagnóstico se confirma mediante biopsia y estudios de imagen para evaluar la extensión. El tratamiento varía desde la cirugía conservadora (cirugía láser o circuncisión) hasta la penectomía parcial o total en estadios avanzados. La prevención incluye la vacunación contra VPH y la higiene adecuada. Un seguimiento oncológico continuo es esencial para detectar recurrencias tempranas.

Referencia:
UpToDate. (2023). Penile Cancer. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
American Cancer Society. (2022). Penile Cancer. Recuperado de https://www.cancer.org/
Scroll al inicio