El cáncer de ovario surge en las células del ovario (epiteliales, germinales o estromales). Es una de las principales causas de mortalidad por cáncer ginecológico, pues a menudo se diagnostica en etapas avanzadas debido a síntomas inespecíficos. Existen múltiples subtipos histológicos (seroso, endometrioide, mucinoso, etc.), siendo el carcinoma epitelial el más frecuente.
| Tipos |
– Epiteliales: ~90% (serosos, mucinosos, endometrioides, células claras). – Germinales: Teratomas, disgerminomas, etc. – De estroma: Tumores de células de la granulosa, teca o Sertoli-Leydig. |
| Síntomas |
Se asocian a factores genéticos (mutaciones BRCA1/2, síndrome de Lynch), historial familiar, uso prolongado de terapia hormonal o la infertilidad. El uso de anticonceptivos orales y la multiparidad pueden ejercer un efecto protector. Aunque muchos casos son esporádicos, el componente hereditario es muy relevante en algunos subgrupos. |
| Causas |
Suelen ser inespecíficos: distensión abdominal, sensación de plenitud, dolor pélvico, cambios en el hábito intestinal o urinario, fatiga, saciedad temprana, e incluso pérdida de peso. Con frecuencia se confunden con trastornos digestivos benignos. |
| Diagnóstico |
– Ecografía transvaginal: Para detectar masas ováricas y evaluar su naturaleza. – Marcadores tumorales: CA-125, HE4, etc. – Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): Para extensión abdominopélvica. – Biopsia quirúrgica o cirugía exploratoria: Estadiaje y confirmación histológica. |
| Tratamiento |
– Cirugía: Histerectomía, doble anexectomía, omentectomía y estadiaje completo. – Quimioterapia: Basada en platinos (carboplatino) y taxanos (paclitaxel). – Terapias dirigidas: Bevacizumab, inhibidores PARP (casos BRCA+). – Radioterapia: Poco frecuente; se reserva para situaciones específicas. |
| Complicaciones |
Diseminación intraperitoneal (carcinomatosis), ascitis masiva, obstrucción intestinal, complicaciones postoperatorias de la cirugía radical y toxicidades de la quimioterapia (neuropatías, mielosupresión). |
| Prevención | No hay prevención absoluta, pero la salpingo-ooforectomía profiláctica en portadoras BRCA es eficaz. El uso prolongado de anticonceptivos orales y la lactancia prolongada disminuyen el riesgo. Se recomienda control ginecológico regular y evaluación genética cuando haya fuertes antecedentes familiares. |
| Conclusión | El tumor maligno del ovario es uno de los cánceres ginecológicos más letales, frecuentemente diagnosticado en estadios avanzados debido a la falta de síntomas específicos. Puede presentarse con distensión abdominal, dolor pélvico y cambios en el hábito intestinal. El diagnóstico se basa en ecografía transvaginal, marcadores tumorales (CA-125) y, finalmente, confirmación quirúrgica e histológica. El tratamiento incluye cirugía citorreductora y quimioterapia basada en platinos, con terapias dirigidas en casos específicos. El seguimiento riguroso y la detección precoz de recurrencias mejoran las perspectivas de supervivencia. Referencia: UpToDate. (2023). Ovarian Cancer. Recuperado de https://www.uptodate.com/ Fuente 1: American College of Obstetricians and Gynecologists. (2022). Ovarian Cancer. Recuperado de https://www.acog.org/ |
