El cáncer de endometrio (o cuerpo uterino) nace en la capa interna del útero. Es uno de los tumores ginecológicos más frecuentes, sobre todo en mujeres posmenopáusicas. Se clasifica como tipo I (relacionado con hiperestrogenismo, menos agresivo) y tipo II (subtipos seroso o de células claras, más agresivos y no dependientes de estrógenos).
| Tipos |
– Carcinoma endometrioide (tipo I): Ligado a exceso de estrógenos, obesidad. – Carcinoma seroso (tipo II): Agresivo y no relacionado a hiperestrogenismo. – Otros raros: Células claras, carcinosarcoma, etc. |
| Síntomas |
El exceso de estrógenos sin oposición (obesidad, anovulación, terapia hormonal) es un factor clave en el tipo I. Otras causas: edad avanzada, síndrome metabólico, síndromes hereditarios como Lynch y mutaciones esporádicas. El tipo II suele aparecer en endometrios atróficos y no responde a los mismos mecanismos hormonales. |
| Causas |
Sangrado uterino anómalo, especialmente postmenopáusico, es la forma de presentación más común. En premenopáusicas puede haber sangrados irregulares. El dolor pélvico y la distensión abdominal suelen indicar estadios más avanzados. |
| Diagnóstico |
– Ecografía transvaginal para medir grosor endometrial. – Biopsia endometrial (pipelle, legrado) que confirma el carcinoma. – Resonancia magnética para valorar invasión miometrial y cervical. – TC/PET-TC para descartar metástasis a distancia en estadios avanzados. |
| Tratamiento |
– Histerectomía total con doble anexectomía (extirpación de útero, ovarios, trompas) y linfadenectomía selectiva. – Radioterapia (braquirradioterapia) en casos de riesgo intermedio/alto. – Quimioterapia en tumores avanzados, agresivos o recidivas. – Hormonoterapia (progestágenos) en estadios iniciales y deseos de fertilidad, o en casos recurrentes con receptores hormonales positivos. |
| Complicaciones |
La invasión local puede extenderse al cérvix, vagina y estructuras pélvicas. La metástasis a pulmón, hígado o huesos empeora el pronóstico. La cirugía extensa y/o la radioterapia pueden afectar la función sexual, urinaria o intestinal. |
| Prevención | Mantener peso saludable, controlar diabetes e hipertensión, evitar terapia estrogénica sin progestágenos. La evaluación ginecológica ante cualquier sangrado postmenopáusico es esencial para la detección temprana. |
| Conclusión | El tumor maligno del cuerpo del útero, generalmente carcinoma endometrial, es el cáncer ginecológico más común en países desarrollados. Se asocia con la obesidad, la nuliparidad y el síndrome de ovario poliquístico, entre otros factores. Suele manifestarse con sangrado uterino anormal, especialmente en mujeres posmenopáusicas. El diagnóstico se realiza mediante biopsia endometrial y estudios de imagen. El tratamiento se basa en la cirugía (histerectomía y salpingooforectomía bilateral), complementada con radioterapia o quimioterapia según el estadio y el grado tumoral. El seguimiento ginecológico periódico es esencial para detectar recaídas de forma temprana. Referencia: MedlinePlus. (2023). Endometrial Cancer. Recuperado de https://medlineplus.gov/ Fuente 1: American Cancer Society. (2022). Endometrial Cancer. Recuperado de https://www.cancer.org/ |
