El cáncer de cuello uterino (cérvix) es uno de los más prevalentes y mortales en mujeres a nivel global. Se origina en la zona de transición escamocolumnar, mayoritariamente como carcinoma escamoso, seguido de adenocarcinoma. La infección persistente por VPH (genotipos 16, 18, entre otros) es la causa principal, aunque factores como tabaquismo e inmunosupresión pueden influir.
| Tipos |
– Carcinoma de células escamosas: 70-80% de los casos. – Adenocarcinoma: 10-20%. – Adenoescamoso: Forma mixta.
Se clasifica según el estadio FIGO (extensión local, ganglionar y metástasis). |
| Síntomas |
La infección sostenida por VPH oncogénico explica la mayor parte de los casos. Otros factores: múltiples parejas sexuales, relación sexual temprana, falta de cribado cervical, tabaquismo, sistema inmune debilitado, y falta de vacunación frente a VPH. |
| Causas |
Suele ser asintomático en estadios iniciales. Posteriormente se presenta sangrado vaginal anómalo (postcoital, intermenstrual), flujo fétido, dolor pélvico y lumbalgia. En fases avanzadas, invasión a vejiga o recto y edema en extremidades inferiores. |
| Diagnóstico |
Incluye cribado con citología (Papanicolaou) y test de VPH. Si hay anomalías, se practica colposcopia y biopsia. Para estadificar, se realizan resonancia magnética, TC o PET-TC. La histología (escamosa, adenocarcinoma) orienta el tratamiento. |
| Tratamiento |
– Conización o histerectomía radical en estadios tempranos, con linfadenectomía pélvica. – Radioterapia externa y braquirradioterapia en estadios intermedios, frecuentemente con quimioterapia (cisplatino). – Terapias paliativas en enfermedad metastásica (quimioterapia, bevacizumab). |
| Complicaciones |
La extensión local provoca alteraciones urinarias, rectales y fístulas. La recidiva local causa dolor pélvico severo. Los tratamientos quirúrgicos y radiantes pueden ocasionar menopausia precoz, disfunción sexual, linfedema y efectos adversos sistémicos. |
| Prevención | Vacunación contra VPH, cribado citológico y seguimiento de lesiones precancerosas (CIN) son las herramientas cruciales. El uso de preservativo, evitar el tabaco y mantener un sistema inmune saludable también contribuyen a reducir la incidencia. |
| Conclusión | El tumor maligno del cuello del útero, principalmente carcinoma escamoso, está fuertemente asociado a la infección persistente por VPH (virus del papiloma humano). Suele detectarse mediante la prueba de Papanicolaou y la colposcopia con biopsia. En estadios tempranos puede ser asintomático; en fases avanzadas, se presenta con sangrado vaginal anormal, dolor pélvico o dispareunia. El tratamiento varía desde la cirugía (conización o histerectomía) hasta la radioterapia y quimioterapia en estadios avanzados. La vacunación contra VPH y la detección temprana mediante citología cervical son esenciales para reducir la incidencia y la mortalidad. Referencia: UpToDate. (2023). Cervical Cancer. Recuperado de https://www.uptodate.com/ Fuente 1: WHO. (2022). Cervical Cancer Elimination Initiative. Recuperado de https://www.who.int/ |
