Tumor maligno de la vulva

El cáncer de vulva abarca las neoplasias malignas que afectan la región genital externa femenina (labios, clítoris, vestíbulo). El carcinoma de células escamosas es el subtipo más frecuente, seguido de melanoma vulvar y otros tipos raros. Muchas lesiones se asocian a la infección por virus del papiloma humano (VPH) y pueden surgir de neoplasias intraepiteliales previas (VIN).

Tipos

– Carcinoma escamoso: ~90% de los tumores vulvares.

– Melanoma vulvar: Menos frecuente, más agresivo.

– Adenocarcinomas: De glándulas locales (Bartolino, sudoríparas).

– Sarcomas: Casos muy poco habituales.

Síntomas

La infección crónica por VPH onkogénico es el principal factor, junto a inmunosupresión, tabaquismo y lesiones precursoras crónicas como VIN. El liquen escleroso puede aumentar el riesgo. La mayoría de casos se presenta en mujeres de edad avanzada.

Causas

Picor vulvar persistente, lesiones o úlceras atípicas, sangrado leve, dolor local. A veces masa palpable o cambios pigmentarios. En estadios avanzados pueden aparecer dificultades miccionales o dolor al caminar.

Diagnóstico

Exploración ginecológica minuciosa, colposcopia vulvar y biopsia de zonas sospechosas. Las pruebas de imagen (ecografía inguinal, resonancia magnética) valoran la afectación ganglionar inguinal y la extensión local.

Tratamiento

– Cirugía: Exéresis local amplia o vulvectomía (parcial o total), con posible biopsia de ganglio centinela o linfadenectomía inguinal.

– Radioterapia: Tras cirugías con márgenes estrechos o metástasis ganglionares.

– Quimioterapia: En enfermedad avanzada o recurrente, a menudo combinada con radioterapia.

– Reconstrucción: Para mejorar funcionalidad y aspecto estético, si es posible.

Complicaciones

Metástasis inguinal, linfedema de extremidades inferiores, recidivas locales, secuelas sexuales y psicológicas tras cirugías amplias. La radioterapia puede generar dermatitis, fibrosis y fístulas en casos graves.

Prevención

Vacunación contra VPH, control y tratamiento de VIN, dejar el tabaco y revisiones ginecológicas regulares. El diagnóstico temprano incrementa las opciones de tratamiento conservador.

Conclusión El tumor maligno de la vulva, principalmente carcinoma escamoso, se asocia con factores de riesgo como la infección por VPH, tabaquismo y lesiones precancerosas (neoplasia vulvar intraepitelial). Los síntomas incluyen prurito, dolor y lesiones ulceradas o verrugosas en la región vulvar. El diagnóstico se confirma con biopsia y estudios de imagen para estadificar la enfermedad. El tratamiento consiste en cirugía (vulvectomía parcial o total) y, según el estadio, radioterapia complementaria. El seguimiento periódico con exámenes pélvicos y ginecológicos es esencial para detectar recurrencias.

Referencia:
UpToDate. (2023). Vulvar Cancer. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
American College of Obstetricians and Gynecologists. (2022). Vulvar Cancer. Recuperado de https://www.acog.org/
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