Tumor maligno del ojo y de sus anexos

Los tumores oculares pueden localizarse en el globo (retina, úvea, coroides) o en anexos (párpados, órbita). Destacan el melanoma uveal en adultos y el retinoblastoma en niños. En los anexos, es frecuente el carcinoma basocelular palpebral. También hay linfomas, sarcomas y metástasis.

Tipos

– Melanoma uveal: Principal tumor intraocular maligno en adultos.

– Retinoblastoma: Neoplasia infantil retiniana.

– Carcinomas de párpado: Basocelular, espinocelular.

– Tumores orbitarios: Meningiomas, linfomas, sarcomas.

Síntomas

Factores genéticos (RB1 en retinoblastoma, GNAQ/GNA11 en melanoma uveal), exposición solar para lesiones palpebrales, síndromes hereditarios (neurofibromatosis). El melanoma ocular tiene etiología poco definida en muchos casos.

Causas

Alteraciones visuales (destellos, manchas), leucocoria (en retinoblastoma), bultos o lesiones anómalas en párpados, proptosis (orbitarios), dolor y diplopía en tumores avanzados.

Diagnóstico

– Examen oftalmológico, fondo de ojo, ecografía ocular, RM orbital.

– Angiografía con fluoresceína, OCT en coroidales.

– Biopsia de lesiones palpebrales o orbitarias. Retinoblastoma se diagnostica habitualmente por imagen.

Tratamiento

– Melanoma uveal: Braquirradioterapia, enucleación en casos avanzados.

– Retinoblastoma: Quimioterapia sistémica/intraarterial, crioterapia, termoterapia o radioterapia. Enucleación si no es preservable.

– Carcinomas de párpado: Cirugía, radioterapia.

– Tumores orbitarios: Cirugía, radioterapia, quimioterapia según histología.

Complicaciones

Pérdida de visión, enucleación, metástasis hepáticas (melanoma uveal), afectación cosmética, invasión intracraneal en orbitarios malignos.

Prevención

Protección ante rayos UV para párpados, seguimiento genético en retinoblastoma hereditario. No existe prevención directa para melanoma uveal.

Conclusión Los tumores malignos del ojo y sus anexos incluyen el melanoma uveal, el retinoblastoma y carcinomas de la conjuntiva, entre otros. Pueden presentarse con alteraciones en la visión, dolor ocular, enrojecimiento o masas visibles en párpados y estructuras adyacentes. El diagnóstico se basa en la evaluación oftalmológica, estudios de imagen y biopsia. El manejo abarca desde la radioterapia local y la quimioterapia intravítrea hasta la cirugía (enucleación) en casos avanzados. La detección temprana y un seguimiento especializado permiten conservar la visión en la medida de lo posible y mejorar el pronóstico.

Referencia:
MedlinePlus. (2023). Eye Cancer. Recuperado de https://medlineplus.gov/

Fuente 1:
American Academy of Ophthalmology. (2022). Ocular Oncology. Recuperado de https://www.aao.org/
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