Es una infección que puede ocurrir cuando una persona ingiere alimentos que han sido contaminados con la bacteria llamada Listeria monocytogenes (L.monocytogenes).
Causas. La Listeria se encuentra en animales salvajes y domésticos, al igual que en el agua o los suelos. Estas bacterias producen enfermedad en muchos animales, y llevan a que se presente aborto espontáneo y partos de mortinatos en animales domésticos.
Las verduras, las carnes y otros alimentos pueden resultar infectados con la bacteria si entran en contacto con suelos o estiércol contaminado. La leche cruda o los productos hechos de ella pueden portar estas bacterias.
Si usted come los productos contaminados, puede enfermarse. Las siguientes personas están en mayor riesgo: Adultos de más de 50 años; Adultos con un sistema inmunitario debilitado; Fetos en desarrollo; Recién nacidos y mujeres embarazadas.
Las bacterias en la mayoría de los casos causan una enfermedad gastrointestinal. En algunos casos, se puede desarrollar una infección de la sangre (septicemia) o una inflamación de las membranas que cubren el cerebro (meningitis). Los bebés y los niños a menudo tienen meningitis.
La infección al comienzo del embarazo puede provocar un aborto espontáneo. Las bacterias pueden atravesar la placenta e infectar al feto. Las infecciones a finales del embarazo pueden conducir a parto de mortinato o a la muerte del bebé al cabo de unas pocas horas de nacido. Aproximadamente la mitad de los bebés infectados al momento del parto o cerca de este morirá.
En los adultos, la enfermedad puede tomar muchas formas, dependiendo de qué órgano o sistema de órganos esté infectado. Puede presentarse como: Infección del corazón (endocarditis); Infección del cerebro o del líquido cefalorraquídeo (meningitis); Infección pulmonar (neumonía); Infección de la sangre (septicemia); Infección gastrointestinal (gastroenteritis, diarrea).
O puede presentarse en una forma más leve como: Abscesos; Conjuntivitis (infección de la superficie del ojo); Lesión cutánea.
Síntomas. En los bebés, los síntomas de listeriosis se pueden observar en los primeros días de vida y pueden incluir: Pérdida del apetito; Letargo; Shock; Vómitos; Ictericia; Dificultad respiratoria (generalmente neumonía); Erupción cutánea.
Pruebas y exámenes. Se pueden hacer exámenes de laboratorio para detectar la bacteria en el líquido amniótico, la sangre, las heces y la orina. Igualmente, se llevará a cabo un cultivo de fluido espinal (líquido cefalorraquídeo o LCR) si se realiza una punción raquídea.
Tratamiento. Se recetan antibióticos (que incluyen ampicilina o trimetoprim con sulfametoxazol) para eliminar las bacterias.
Expectativas (pronóstico). La listeriosis en un feto o en un bebé a menudo es mortal. Los niños mayores y los adultos sanos tienen mejores probabilidades de sobrevivir. La enfermedad es menos grave si afecta únicamente el aparato gastrointestinal. Las infecciones del cerebro o la columna tienen peores resultados.
Posibles complicaciones: Los bebés que sobreviven a la listeriosis pueden presentar daño en el cerebro y el sistema nervioso (neurológico) a largo plazo y retraso en el desarrollo.
Cuando consultar a un médico: si usted o su hijo presentan síntomas que definimos de listeriosis.
Prevención. Los productos alimenticios importados, tales como quesos blandos sin pasteurizar, también han provocado brotes de listeriosis. Siempre cocine bien los alimentos.
Lávese bien las manos luego de tocar mascotas y animales de granja, así como después de manejar heces de animales. Fuente: MedlinePlus.
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